Té Ruso

A diferencia de otros países europeos, Rusia tardó más tiempo en adoptar el té. No formó parte de la cultura de la bebida en Rusia hasta principios del siglo XVII, cuando los zares rusos comenzaron a importar pequeñas cantidades desde China. Entonces, el té era sólo para la élite de la sociedad. Así pues, no fue sino hasta casi 200 años más tarde, a mediados del siglo XIX, que comenzó el comercio con China, haciendo que el té estuviera disponible para todos.

¿Para qué sirve el té ruso?

Pronto repararon en que el té ruso tenía algunas propiedades medicinales, ya que se trata de una bebida recomendada para calmar el dolor de estómago. Sin embargo, este tipo de té también es conocido por su faceta energizante, ya que contribuye a eliminar el cansancio y mejora la vitalidad.

En Rusia no existe un ritual ceremonioso como ocurre en Japón, ni tampoco son tan minuciosos como los ingleses, pero el té también ocupa una parte importante y existen diferentes costumbres sobre el qué lo hacen muy característico. Es así como adopta características propias de este país, que combina fuertes dosis de limón, sabor dulce de miel y también un toque especiado de la mano de la canela y el clavo, es momento de que descubras el té ruso.

El samovar, un utensilio típico de Rusia con su propia fuente de calor y un pequeño grifo que servía para mantener el agua siempre caliente, en la actualidad se utiliza casi exclusivamente como elemento decorativo. Antiguamente era una pieza muy importante y esencial para preparar el té, convirtiéndose en la seña de identidad más importante del té ruso sin duda

Peculiaridades del té ruso

En Rusia tomar el té se llegó a convertir en uno de los principales pasatiempos de los ciudadanos. Tomaban el té con frecuencia y en muy grandes cantidades. En una misma reunión podían tomar hasta seis u ocho tazas de esta infusión.

La acción de servir el té era un cometido del ama de casa e incluso algunas veces se confiaba este proceso a la hija mayor de la familia. Por norma a los hombres no se les permitía realizar labores del hogar, por lo que esta era una tarea de la mujer.

Así pues, para servir el té utilizaban un colador que filtraba las hierbas. A los hombres se les servía el té en vasos con portavasos, muy parecido a los vasos para tomar whisky o cerveza y a las mujeres, en tazas con platos pequeños finos o conocidos como platillos. Una de las reglas principales era que se llenaba la taza o vaso dejando 1 cm. hasta el borde, ya que en las familias de clase media-alta por norma general añadían al té ruso un poco de leche, limón o azúcar, algo muy particular en los hogares rusos. Había que actuar conforme a los gustos del invitado, pero de forma que de su tasa o vaso, cuando lo servía el ama de casa, no cayera ni una gota, había que mantener la perfección para causar impresión a los huéspedes. En las familias más humildes habitualmente llenaban las tazas hasta el borde. A contrario de las familias de mayor estatus social, esto se consideraba una muestra de hospitalidad. Sin embargo, existía otra opinión de por qué se hacía eso: ya que no se puede poner mucho azúcar a una taza llena hasta el borde.

Durante mucho tiempo tomar té ruso fue una forma de ocio que se ha conservado hasta hoy en día. Familiares u amigos sientan alrededor de la mesa intercambiando impresiones. Los rusos suelen decir que la familia cuyos miembros no toman té juntos, tienen problemas y es mal educada. Por eso es importante que esto se dé en conjunto, de manera armónica. Es ese proceso el que les une, pues supone charlar de lo más íntimo.

A diferencia de otras tradiciones y culturas, el té ruso normalmente se ha tomado acompañado de leche, azúcar, limón, mermelada, miel, etc. En el idioma ruso incluso hay un dicho que viene a decir “venga a mi casa a tomar té”, lo cual se relaciona con que el invitado no se marchará con el estómago vacío.

Cuando comenzó la importación de té en Rusia, el té verde era el más conocido de todos los que había, pero realmente fue el té negro el que tuvo mayor popularidad. En estos últimos años el consumo de esta infusión está perdiendo más terreno ante el café matutino y la cerveza o los cócteles vespertinos. Sin embargo, las tiendas de té están siempre muy concurridas y en cualquier hogar se puede encontrar algún tipo de té con toda seguridad.

Ya en la actualidad Rusia cuenta con cultivos de té ruso propio en algunas regiones, lo que les da mayor producción del té.